Un día en mi consultorio normal como cualquier otro, me anuncian la visita de mi suegra y mi cuñadita, para que revisara la niña, después de la violación (por mi claro esta) quedo con algún dolor extraño en su perineo, como soy de su entera confianza fui encargado de la revisión.

Le pedí que se desvistiera y le señale la bata a lo que dijo que eso la avergonzaba, así que se quito el pantalón y quedo en unas lindas tanguitas, que enmarcaban ese delicioso culito y una vaginita de los mas linda, es linda dice mi suegra, no digo nada y la acomodo en la mesa para revisarla, empiezo quitándole esas tanguitas y recordando cuando la hice mía a la fuerza, su vagina no se porque estaba muy mojada, a lo que ella respondió sonrojándose, ya estaba con la verga parada y tan concentrado que no había notado el bulto en mi pantalón y a mi suegra que me observaba.

Dije a la nena, que tendría que hacer un tacto (meterle dedo carajo) ella asintió y empece con mi labor, no había nada fuera de lo normar, excepto por la descarada paja que le estaba haciendo a la niña, que ya jadeaba y me miraba extrañado, le dije es solo para comprobar (que soy un hijo de puta) que no leccionada, luego apreté su clítoris, rosado que me volvió loco sumado a su olor a sexo, ya casi me corría y deslice mi dedo a culazo y de un empujón de lo metí, arrancándole un gemido de placer, le bombeaba el dedo y luego dos a lo que sorprendentemente ella respondió con un jadeo acompañado de un me corro, me corro, que me hizo caer en cuenta de mi suegra que la mire asustado, para llevarme otra sorpresa, estaba con la mano en su entrepierna haciéndose una paja a ojos cerrados, entonces seguí dándole dedo a la niña, y me calentura me pudo y me agache sobre ella a darle lengua, la pase por todos esos labios carnosos y húmedos, hasta llegar a su clítoris, sin dejar de penetrarle el ano con los dedos, chupe cada gota de sus líquidos, mi suegro seguia en su paja, asi que baje mis pantalones y me acomode sobre la nena y la penetre vaginalmente a lo que reacciono en forma brusca sacando mi miembro de su cavidad y desplazandolo a su ano, que estaba dilatado por mi masaje y lubricado por sus liquidos, lo que permitio una penetración completa de un solo golpe, la niña broto en lagrimas pero con cara de placer.

La bombeaba y miraba a mi suegra que ya tenia el pantalón en le suelo, con semejante situación tan caliente explote en chorro de semen que derrame sobre aquel rico culito joven, mi suegra con mis gritos parecio salir se extasis y me retiro de la nena, que has hecho?, pregunto pero al observar a su hija perdida en sus orgasmos y examinar con los ojos de donde brotaba el semen, se relajo con un trapo seco mi verga, se agacho y empezo a mamarmela de forma inexperta, pero acto seguido mi linda cuñadita se unio al festion y ella si era una profesional, lamia de la base a la cabeza, tragaba el glande e indicaba a su madre como hacerlo, ella se concentro en testículos mientras mi suegra con mejor movimiento entraba y sacaba mi verga de su boca, una mamada fenomenal por mis dos victimas que por cuestión del destino lo ignoraban, pero que repetían cumpliendo mis fantasías dos mujeres a la vez, sus lenguas me hicieron un gran trabajo y como premio obtuvieron un gran chorro de semen que asqueo a mi suegra, pero que mi cuñada tomo con gran avidez.

Vi como mi suegra aun ávida de sexo de recostó en el sofá y mientras penetraba la vulva de mi suegra con mucho deseo le proporcionaba una mamada de la manera mas profunda a mi cuñada, mi suegra alcanzo por mi posición a pasarme la mano por el culo y que sorpresa la muy puta sin pensarlo me cobro el romperle el culo a ella y su hija y me rompió el mío metiéndome el dedo de un solo empujón, eso fastidio, algo de dolor, pero no importa asi me dio entrada, después de un rato de bombearle la raja, se lo pase por el ano, y me mira medio asustada, yo pense en decirle tranquila puta que ya te lo rompi, pero se lo lubrique con saliva y con sus jugos y se la meti despacito y luego la metia cada vez mas duro hasta hacerla gemir, mi cunis ya estaba exhausta y creo que ya habia recuperado la conciencia, madre que asco que hacemos, le estire los brazos y se acerco y empece a besarla mientras me culeaba a la madre, ahh me vine en ese culote y enseguida la desmonte y sente a mi cuñada el mi verga, antes que se cayera, ahora si por su linda vaginita, eso si era brincar encima.

Mi suegra dijo, amor cumple una fantasia, y se monto en mi, mama hijueputa que cara de mamon si tenes y me echo toda su chocha en la cara, no podia casi ni respirar, tenia un ritmo mas fuerte que el de su hija, la muy perra al rato se vino en mi cara y yo en su hija, estábamos exhaustos, reposando y organizando aquel mierdero, cuando mi cuñada, me dijo al oído, fue rico, mejor que la primera vez , sus palabras me dejaron frio, pues no supe si fue su primera vez o la vez que le rompi el culo en la finca cuando la viole.

Seguimos con nuestros post en los que recomendamos portales y directorios de sexo en familia; en esta ocasion, queremos que conozcaís:

Bien, ya tenemos material para navegar por internet ¿no?; eso es para que nos os quejeis.

Lo cierto es que esta familia se monta unas orgías cada día que…. Hay que ver lo que nos perdemos por la educación recibida y los tabues que nos ponen.

Como siempre la galería completa pinchando en la imagen de este post

Aquí tenemos 5 directorios más sobre incesto:

Hasta el próximo día….

Como ahora en el verano tenemos más tiempo, os seguimos entregando más enlaces de portales de incesto.

En esta ocasion os invitamos a visitar:

Otro día, seguimos con la entrega

Vamos a ofreceros unos cuantos enlaces de portales de páginas sobre incesto y, si quereís más los teneís en nuestra sección, pinchando en la imagen o en la columna lateral.

Estos son:

Os iremos subiendo algunos más

Hola. Me llamo Fabio y vivo en argentina, còrdoba. Soy un chico bastante tìmido, aunque muy depravado. Los fines de semana en una disco, son para, como una religión, el incesante trencito de chicos y chicas alrededor de la pista. Por lo general ya tengo que ir con el condòn puesto en la pija. Ni bien llego me tengo que ir a la cantina y estacionarme en un rinconcito aislado porque si alguna mina se me llega a frotar la cola en mi miembro siento como que se me viene el techo encima.

Siempre llevo forro, en la verga puesto, porque el primer polvo suele ser infernal, despiadado y demasiado húmedo. Si me agarra desprovisto, como siempre en la cola del supermercado, me destroza. Es como una manguera de bomberos. ¡Impresionante!

Este sàbado pasado fui con mi prima y su novio  a la disco. Ella es una minita de ojos color café, pelo lacio que le llega a media espalda, carita de putona, labios gruesos y una mirada demasiado simpática, como insinuando algo morboso, ya como invitando a algo…

Sus pechitos son bastante equilibrados, ni muy grande ni muy chiquitos; bien erectos y duros, eso si. Cinturita chiquita, buena de caderas, panza bien chata y una pelvis muy demarcada por los labios de su concha. Vista desde adelante es como si se adentrara un poco, pero apenas bajas la miradita un centímetro adviertes su raja pequeñita.

Piernas algo musculosas y morrudita la prima. Pero es impresionante el culito que tiene. No puede haber una flaca con un culo tan perfecto. Su ojete que se divide en dos medios corazones invertidos, algo impresionante. Y mirándola de costadito, ni hablar la erección de sus nalgas, ¡qué perfecta es mi prima del alma!.

No es muy, muy alta, debe medir un metro y setenta y cinco centímetros. Pero es impresionante, repito, el culote de la flaca que, a su edad de 22 años, es como el de una pendeja de esas, modelos, de quince.

Ese día pasaron por casa en el auto ella y su novio, un gordo bien vestido y perfumado, no hay que negar, aunque muy gordo al fin pero con bastante dinero. La edad del archi obeso es de unos 31. Bien, vamos al tema central, al grano.

Me acerco al auto y… zas !!!, solamente miro las piernas de la prima que vestìa un pantaloncito color cremita que no podìa estar màs ajustado. Arriba, una blusa semitransparente que le dejaba ver sus sostenes color negro. Y en los pies unas sandalitas de taquito, color negros.

Me invitaron a salir. Así que, como ya estaba vestido para la fiesta con mi clàsico busito wrangler y un pantalón negro de tela fina, y mis clásicos country. En el bolsillo una cajita de condones, cigarrillos, algo de dinero y dos pañuelos. No me dieron tiempo a ponerme el condòn, asì que me las arreglè para poner mi mente en forma para lo que se venìa. Subì al auto y fuimos los tres al baile chupando wisky, llegamos medio tocaditos ya.

Entramos a la disco, en la boleterìa aproveché para ponerme al costado de ella para ver si podìa tantearla en la multitud. No es primera vez que lo hago con ella, aunque solamente en una ocasión me le pude apoyar en la cola de una cantina, que terminè derramàndome encima de su culo. Pero èsa es otra historia que la expondrè luego.

Bien, me puse entonces al costado de ella y el gordo se adelantò para sacar la entrada ràpido; ella queda detràs del gordo y yo que la veo de atràs. El pantalón le marcaba irresistiblemente su ojete, que parecìa que se estaba partiendo en dos. Entre la raja del culito, la prima vestìa una pequeña tanguita del color de sus sostenes que lucìa bien a trasluz de los focos. Me la iba a comer allì mismo si se me regalaba. Pero bueno…

Me instalè con cautela detràs de ella, no queriendo tampoco marcar de entrada. Ella en una de esas se tira para atràs de culito levemete, apoyada en el hombre del gordo, y al plantar su culo descaradamente en mi pija, da vuelta su cabeza como mirando què es y mete la mano para atràs, desde abajo hacia arriba, subiendola levemente y ya acariciando, como sin querer, mi petrificado vergòn, que ya debìa medir unos veintiséis centímetros. Me acariciò ligeramente desde los huevos hasta la cabeza del pendorcho, como subièndose el pantalón sobre las caderas, y en eso como que se tienta para agarràrmelo, pero se contiene. Igualmente saca su mano y deja la colita toda para mi. Me quedo muy quieto, aunque ya siento como que voy a estallar. ¡Hay que estar en ese momento, y justo detràs de mi primita apoyàndole el bultazo de mi verga en su culo bestial!. Estuvimos como un minuto allì y luego que el gordo sacò entradas , inmediatamente… ¡adentro!

Entramos, el gordi, ella y yo detràs, sin despegarme de su culo. Ella me toma las manos y se las pone en la caderita por delante y comienza a mover su culito. Yo intento retirar un poco para no embarrar la cosa de entrada. Ella que mueve y mueve su cola en el trencito loco, y yo que no sè què hacer. Asì estuvimos dando como dos vueltas y media alrededor de la pista llenìsima de gente. Cada tanto me apoyaba en su culito respingadito y caliente, sobre la ropa y ya sintiendo las lìneas de sus tangas restregando mi verga.

Cuando menos esperamos, las luces se apagan casi todas, y queda oscurito. Apenas unos reflectores  que no daban para diferenciar mucho en la pista, y la mùsica que se torna màs y màs movida. Una marcha al compás de la escasa luz y mi primita que zarandea el culo y se estira cada tanto para sentir de lleno el fierrito de mi verga incandescente en su culito. No aguanto màs y la saco para afuera, le apoyo la verga en carne viva sobre el pantalón y ella, parecièndo no darse cuenta,  se frota descaradamente en mi miembro y, al estirarme para mirarla, noto como que cierra sus ojos y hace gestos de gemidos.

Sus movimientos giratorios me enloquecen, y en medio de una multitud atascada tiene que detener su avance, pero no detiene el zarandeo circular de su culo erectìsimo sobre mi verga. Fueron unos segundos màs y al sentir que me venìs saquè un pañuelo del bolsillo de atràs de mi pantalón y lo puse como pude sobre el culito de la primita. Acabè como medio litro de leche, aquello no paraba de salir. Ella al sentir las pulsaciones como que intenta cerrar sus nalgas, moviéndose de arriba hacia abajo, frotàndose descaradamente en mi sexo.

No es por nada, pero mis primeros polvos, si el culo es rico y calentito, son como quince segundos de contìnuo placer màximo. Ella, al darse cuenta de mi èxtasis, cierra sus ojos, voltea su cabeza hacia atràs y gime; yo alcancè a escuchar algo asì como ” ¡¡¡ ay què verga, què verga tenès , què vergaaa…!!!

Cuando todo concluye (aparentemente), saco inmediatamente el pañuelo y  lo escondo dentro de mi puño, enfundo al verga aùn parada y la guardo, y aviso que ya vengo, que voy a orinar, y el gordo me dice que me esperan en la cantina. Al dar la vuelta para ir al baño, doy una ojeada para atràs como mirando una chica y hecho una relojeada al culazo de mi parienta. Eso me da como un no sè què y quedo electrizado. En el baño me asearìa bien, lavarìa el enlechado pañuelo y me prepararía para otra frotada de de verga en el culo de mi primita divina. Asì fue…

La segunda parte de este relato es el pròximo cuento. Creo que voy a limpiarme la cabezita de la pija que està algo mojadita de líquido pre seminal. Esto es una historia real. Asì como la narro pasò. Mi prima es una yegua de novela y todavía queda algo para contar de hechos anteriores, con ella y con otras chicas.

Espero que les guste mi relato. Chaucito y no dejen de disfrutar de esas experiencias que solamente se dan una vez en particular.

La historia que les voy a relatar sucedió hace 2 años y a cambiado mi vida de por vida, y la publico para encontrar a alguien q me pueda ayudar

 

Mi nombre es Sandra, tengo 34 años y actualmente vivo con mi hijo Rodrigo el cual tiene 15 años y se encuentra estudiando la preparatoria, por mi parte soy viuda, debido a que mi esposo, el gran amor de mi vida murió en un accidente automovilístico. Desde entonces me he visto en la necesidad de trabajar en la escuela donde estudia mi hijo, como profesora de ingles. La muerte de mi esposo afecto gravemente a mi hijo, y por supuesto a mí.

Como ya lo comente mi nombre es Sandra, tengo 34 años, desde siempre he sido una mujer muy preocupada por mi físico, diario después de dar clases me la paso metida en el gimnasio 2 horas al día, además de que la naturaleza me doto de una gran belleza, soy rubia de larga cabellera, tengo ojos verdes, mido 1.70 mts, mis medidas son 96-60-94 que mi madures femenina ha ido acentuando haciéndome ver verdaderamente deseable. Tengo un cuerpo del cual siempre he estado orgullosa de el, cuento con un par de pechos muy grandes suaves y firmes, nada caídos, por supuesto que son naturales, mi trasero ha sido la envidia de varias mujeres, y la perdición de varios hombre, todo esto culminado con un par de largas y bien torneadas piernas, aunque poseo un cuerpo que cualquier muchacha de 20 años quisiera tener, este ha sido la causa de mis mas grandes desdichas.

 

Por su parte mi hijo Rodrigo es el típico muchacho matado (o al menos eso creía), es de altura mediana, es delgado y con un gran parecido a su padre en el rostro, de ahí que yo lo quería tanto, desde siempre fue muy tímido y callado y desde que se murió su papa se volvió muy celoso con migo. Yo por mi parte me costo trabajo superar la muerte de mi esposo, pero la vida tenia que seguir eso es lo que pensé. Desde entonces aproveche los atributos de mi cuerpo y comencé con un juego en el cual después me arrepentiría.

 

Yo tenia una gran cantidad de pretendientes que venderían su alma al diablo por tenerme aunque fuera un día, y yo disfrutaba primero seducir a esos hombres hacerles sentir que me podrían tener, y cuando mas emocionados se encontraban, los cortaba sin explicación alguna, frenando su calentura de golpe, me causaba mucha gracia las caras que ponían esos tipos cuando me perdían.

 

Como lo comente soy profesora de ingles en la escuela de mi hijo, y por asares del destino me toco dar clases al grupo de mi hijo. Cuando daba clases me gustaba vestirme con diminutas minifaldas, mostrando mis lindas piernas enfundadas en unas pantimedias muy sexys, arriba utilizaba escotes que mostraban gran parte de mis grandes pechos, los cuales les quitaba el aliento a mis alumnos y causaba grandes envidias en las alumnas, yo disfrutaba verdaderamente esto que hacia, en ocasiones me llegue a excitar.

 

Por su parte cuando estábamos en la casa, mi hijo siempre me reclamaba por ir vestida así a la escuela, me decía que no soportaba que los demás me miraran con lujuria, además que era molestado por varios de sus amigos, los cuales le decían que su madre estaba buenísima, que era toda una puta, que tienen ganas de fallársela. Yo por mi parte me moría de la risa, me encantaba que mi hijo se pusiera tan celoso por mi.

 

Ese día no pude dormir de la excitación del morbo que le causaba a mis alumnos y de los celos de mi hijo, hasta que una voz me dijo en mi cabeza, ¿y si haces con tu hijo lo que haces con todos tus pretendiente?, el tan solo pensarlo me ponía como perra en celo. ¿Sería capaz de seducir a mi propio hijo y parar su calentura en seco? No soporte tanta excitación lleve mi mano derecha a mi sexo y comencé a masturbarme, pensando en ver su cara inocente en semejante situación, además de que nunca quise a mi hijo, al único hombre al que quise fue a mi esposo, y seria una gran oportunidad de que el dejara de sentir celos por mi y me dejara en paz, mientras acariciaba mi clítoris, estruje mis enormes tetas, retorciendo mis duros pezones, hasta que me corrí. He de señalar que desde que murió mi marido no he tenido relaciones sexuales con un hombre o una maquina.

 

Así que primero comenzaría seduciéndolo.

 

Al día siguiente por la mañana, me desperté temprano para hacer el desayuno, en esa ocasión me deje mi bata de dormir la cual era diminuta y transparente, mostraba gran parte de mi trasero y de mis pechos, los cuales eran cubiertos por una diminuta ropa interior, al bajar mi hijo note su mirada de incredulidad al verme vestida así, yo con gran naturalidad le di los buenos días, y el, muy nervioso por la situación me dio los buenos días, durante todo el desayuno me percate de cómo mi hijo miraba muy tímidamente mis pechos, al parecer nunca había visto una mujer tan sexy tan cerca. En la atmosfera se sentía un gran erotismo, lo cual me calentaba bastante.

 

Oye hijo, como hoy no tenemos que ir a la escuela, que te parece si nos damos un descanso en una cabaña que tenemos cerca de una playa que esta a 2 horas de la ciudad?- pregunte

 

Mi hijo muy tímido y tartamudeando, me contesto: si mama, como gustes.

 

Pues no se diga mas, nos iremos esta misma mañana, así que hay que preparar las maletas, ese día como hacia algo de calor tome unos pantalones algo viejos que ya casi no usaba y con unas tijeras le corte las mangas hasta casi la altura del culo, me lo puse y me quedaba bastante apretadito, l resaltando mi hermoso culo y mostraba mis torneadas piernas, arriba me puse una playera de algodón muy delgada la cual cubría únicamente mis pechos a los cuales resaltaba su enorme tamaño, mostraba mi plano abdomen, y desde luego no me puse sujetador. Una hora después cuando mi hijo bajo de su habitación casi se le cae la maleta al verme enfundada en tal peculiar atuendo, me percate como su cara se puso roja de vergüenza y de cómo crecía su paquete de entre sus piernas.

 

Oye mama no tendrás pensado salir así a la calle protesto mi hijo

 

Por supuesto que si conteste- este calor es insoportable, además adonde vamos casi no hay gente en estos días.

 

Esta bien, vamos- contesto un poco molesto mi hijo.

 

Mi entras íbamos en el carro note como mi hijo clavaba su mirada en mis torneadas piernas y en mis pechos, de hecho cuando caminábamos el ponía cualquier pretexto para retrasarse y así poder mirar mi culo. No soportaba la risa que me causaba el ver como mi hijo se molestaba al escuchar las guarradas que me gritaban los tíos de la calle, después de 2 horas llegamos a la playa y procedimos a instalarnos en la cabaña y como lo habíamos dicho casi no había gente, de hecho tuvimos suerte, llegamos cuando el clima estaba en su esplendor así que metimos las cosas a la cabaña.

 

Vamos, Rodrigo, hay que disfrutar de la playa.

Si contesto mi hijo.

 

Primero se metió mi hijo al baño y se coloco su bañador, después me metí yo y me coloque el bikini más atrevido conseguí, era uno de color rojo, estaba constituido por 2 partes, la parte de abajo era diminuta, era de tipo hilo dental el cual se me metía en lo profundo de mis nalgas, y apenas cubría mi coñito muy bien depilado, arriba tenia un sujetador de tirantes diminuto el cual apenas cubría mis pezones.

 

Al salir note como a mi hijo se le pusieron los ojos del tamaño de una galleta.

 

Mama estas buenísima- dijo Rodrigo sin querer

 

Que dijiste algo ? - fingí no haber escuchado nada

No nada- contesto tartamudeando

 

Al llegar a la playa note como mi hijo ponía la cara cada vez mas roja al ver como cautivaba las miradas de los pocos hombres que había en la playa, tumbamos las toallas en un lugar un poco alejado y nos dispusimos a disfrutar del agua y del sol, después de 20 min, me dispuse a tomar un baño de sol para eso tome mi sujetador de de los tirantes y me lo quite con toda naturalidad, liberando mis erguidos pechos, los cuales tenían los pezones muy duros, al ver esto mi hijo me protesto

 

Pero que crees que haces, tapate ahora mismo?, Esto no es una playa nudista

Yo me negué, tengo que disfrutar de este sol, tome el bronceador y se la di a mi hijo, vamos calla de protestar y ayúdame a untarme esto. Al parecer era la primera vez que mi hijo veía unas tetas tas bonitas en vivo, el único inconveniente era de que pertenecían a su propia madre

 

Al escuchar esto Rodrigo se calmo y su miembro comenzó a crecer.

 

si mama como digas- contesto tímidamente.

 

Yo por mi parte me acosté boca abajo y deje que mi hijo hiciera el resto, muy tímidamente mi hijo me unto con sus manos temblorosas en mi espalda y comenzó a recorrer mi cuerpo, note como se estacionaba mas tiempo en mi par de lindas nalgas, después de un rato me di la vuelta así en toples, vamos hijo ahora toca mi parte de enfrente, mi hijo no lo dudo y comenzó a untarme el bronceador en la piernas, acariciando mis torneados muslos, siguió con mi abdomen. Note como era incapaz de apartar la mirada de mis pechos, yo por mi parte lo anime.

 

Vamos hijo, todavía te faltan mis pechos, mi hijo boqueo aturdido, queeeeeee?- contesto

 

Si hijo sin miedo, además soy tu madre, no tiene nada de malo, mi hijo con toda la timidez del mundo comenzó a untar el bronceador el ambas tetas y con gran suavidad los comenzó a acariciar, apretando suavemente cada teta que poseía en la mano, jugó con ellas un rato y así estuvo unos 10 min, cuando note que mi hijo estaba los mas caliente posible, le dije que ya era suficiente, el al parecer dudo si en retirarse, yo mas fuerte le dije ya es suficiente, y mi hijo muy calladamente, retiro sus manos de mis tetas. Después de una hora nos dispusimos a volver a la cabaña a descansar. Ese día por ser muy caluroso decidí dormir con mi bata transparente mas diminuta, y en esa ocasión no me puse ropa interior, estaba desnuda con esa fina tela encima mío. Ya era una costumbre el ver como a mi hijo se le ponía dura de tan solo verme, había un inconveniente en la cabaña que no nos percatamos, solo se encontraba una cama y era individual.

 

Yo dormiré en el piso, tu utiliza la cama mama- dijo Rodrigo

 

Como crees que dejare que mi hijito duerma en ese sucio piso, aunque sea apretados pero nos quedamos los 2 en esta cama- conteste

 

Está bien, dijo sudando mi hijo de lo excitado que comenzaba a estar.

 

Nos acostamos en la cama, a los 10 min, yo por mi parte le restregué mi cuerpo lo mas que pude con mi hijo y de dije que me abrazara, de tal forma cabríamos mejor, el sin dudar lo hizo, lleve su cabeza a mis pechos, y sus manos a mi cintura, sentía como en mi abdomen se clavaba su dura polla. Al día siguiente emprendimos el regreso a casa.

 

Durante todo ese mes me dedique a calentar y darle celos a mi propio hijo, cuando me encontraba en la escuela en su salón dando clases, me ponía las faldas mas diminutas que podía y los escotes mas pronunciados. En varias ocasiones cuando mi hijo invitaba a sus amigos a la casa (para mi gusto esos tipos eran sus amigos solo para verme a mí mas de cerca) yo en varias ocasiones los recibía vestida con mis diminutas batas, en shorts, hasta en una ocasión Salí de ducharme únicamente con una pequeña toalla cubriendo mi cuerpo la cual apenas me cubría mi coño y la mitad de mis enormes tetas.

 

Cada día mi hijo me reclamaba mas en ocasiones se peleaba en la calle con los tipos que me gritaban guarreras en la calle, hasta que llego ese maldito día donde caí en la cueva del lobo.

 

Ese día como siempre yo seducía y provocaba a mi hijo, el en esta ocasión accedió a mis provocaciones:

 

Madre desde hace tiempo te he dejado de ver con ojos de hijo, y te veo como mujer a la hembra que quiero- dijo Rodrigo, en eso se me acerco y medio un beso en la boca, después con una de sus manos me toco los senos, en eso yo enfadada le di una bofetada.

 

Eres un maldito bastardo, como le dices estas cosas a tu madre ( Era el momento de bajar su calentura en seco, de terminar un juego, del cual no pude controlar después).

Tu y yo jamás podremos tener este tipo de relación- le dije muy molesta, además de que no me gustas, nunca te quise, al único hombre que ame fue a tu padre. (Pensé que Rodrigo saldría corriendo llorando, pero no, hizo algo de lo cual quede sorprendida) Su rostro cambio drásticamente la cara de adolecente tímido, se transformo en la de un sicópata.

Ah no?- dijo Rodrigo

 

Con su mano derecha me dio una bofetada, la cual me tiro al piso

 

mira estudia, crees que no medí cuenta que tratabas de jugar conmigo que como lo hacías con los demás tíos, pero yo soy muy diferente, al principio quise jugar tu propio juego, pero llego la hora de castigarte, en eso el tomo el control de la video y le dio en play, la televisión mostro un video en el cual me encuentro yo, masturbándome, en topless, en fin haciendo un sin numero de guarrerias, además me tiro unas fotos, donde me mostraba totalmente desnuda, al parecer el muy infeliz de Rodrigo me espiaba siempre.

 

Si no quieres que estas guarrerias tuyas salgan a la luz, vas a hacer lo que yo diga- entendiste perra- dijo Rodrigo

No eres capaz- proteste

Quieres probar si no soy capaz?-

No me podía arriesgar, si eso salía a la luz podría perder mi trabajo, en el cual me costó trabajo estar,

Está bien haré lo que tú quieras- dije resignada

 

Al decir esto escuche su voz que me decía quítate la ropa, yo accedí, pero en esta ocasión yo estaba aterrada de mi propio hijo, el cual al verme desnuda se bajo el zíper y saco su gran polla, Rodrigo nunca se cansaba de ver mi cuerpo desnudo-

 

Ahora acércate y chúpamela, rápido- grito Rodrigo

 

Yo me acerque hincada y con ambas manos tome su enorme polla y sin bacilar me la trague

 

La mame lo mejor que pude, succionaba su polla sintiendo como crecía su cabeza y se iba a lo profundo de mi garganta

 

Uhhhhh si que sabes chupar una polla dijo Rodrigo, des pues de estar chupando su polla durante unos 15 min, mi hijo me dijo, - subamos a la habitación-, yo accedí a todo lo que decía, al llegar me arrojo sobre la cama y se me abalanzo como una fiera sedienta de sexo, abriéndome las piernas y comiéndome mi coño, lo chupaba y mordía, era todo un experto, al estarlo chupando subió sus manos y estrujo mis enormes tetas, pellizcado y retorciendo mis duros pezones, yo seguía aterrada y para nada excitada.

 

Que ricas tetas tienes mami- decía enloquecido mi hijo

 

Después de varios minutos, subió mis piernas a sus hombros y sin dudar me clavo toda su polla, sentía que me partía por dentro, cada envestida era mas fuerte cada vez, mientras me perforaba mi coño, con sus manos seguía estrujando mis tetas, des pues de varios minutos, saco su polla de mi coño, y me tomo de los cabellos metiéndomela sin ninguna piedad en mi boca, me tomo de la nuca y comenzó a follarme la cara, hasta que dijo:

Uhhhhhh me corro, su polla saco un gran torrente de liquido blanco, el cual me dijo que no lo derramara, que me lo tragara, yo con un gran asco, me trague el caliente liquido.

 

De hoy en adelante serás mi esclava sexual y harás todo lo que yo diga.

 

Si maestro- conteste, en eso me desmaye y desperté al día siguiente.

 

Al despertar mi hijo me dio una lista en la cual había varias cosas anotadas:

 

Estas son las reglas que debes de seguir, si no quieres ser castigada,

 

1.- tienes que andar desnuda por toda la casa, y no saldrás al menos que yo lo diga

2.- Todas las mañanas me debes de hacer una mamada y tragarte mis líquidos

3.- follaras conmigo cada que yo quiera

4.- en las noches con tus tetas de puta me masturbaras mi polla

5.- En el salón de clases no husaras ropa interior

Entre otras cosas.

 

Durante dos meses, mi propio hijo saciaba sus mas viles instintos con migo, todas las mañanas le hacia una mamada, todas las noches me violaba, en ocasiones cuando me corría antes que el, me azotaba con varas sadomasoquistas, cuando cocinaba me obligaba a usar un delantal, estando completamente desnuda, llego hasta el punto de colocarme un collar y una cadena, así como si fuese su mascota. En la escuela me obligaba a dar clases teniendo un enorme vibrador dentro de mi coño, y mi hijo desde su pupitre controlaba las velocidades, era realmente humillante, lo era mas cuando mas de uno de mis alumnos se percataba, hasta que un día me dijo:

 

Hoy cambiaremos un poco la rutina, me vendo los ojos y me dijo:

 

Saldremos a dar un paseo y no tienes derecho a hablar, antes de salir, me obligo a vestirme de profesora, con mi minifalda y el escote pronunciado que tanto le encantaba, también me dijo que me pusiera unas pantimedias que tanto lo enloquecían, salimos en el carro y unos 40 min después me dijo que habíamos llegado, bajamos del carro, y tomándome de la cadena me guio hasta un lugar donde dijo:

 

Ok. Ya llegamos- dijo Rodrigo, al decir esto me amarro las manos por detrás de mi espalda, en eso escuche que abría una puerta y me jalo la cadena para que pasara, al pasar cerro la puerta con candado, y me quito la venda, al quitármela, cual fue mi sorpresa al ver que me encontraba en el salón de clases el cual estaba lleno exclusivamente de mis alumnos varones, debido a que ese día no había clases, y al parecer el portero estaba como cómplice de mi hijo.

 

Pero que de que se trata eso, soltadme- proteste

 

Calla puta, dijo mi hijo, soltándome una bofetada, el cual se dirigió a sus compañeros, eran como 30 chicos.

 

-Bien chicos como se los prometí, es toda suya, su querida profesora puta-,

 

Al decir esto, todos los chicos se me abalanzaron como bestias sedientas de sexo, yo me encontraba totalmente dominada con mis manos atadas, lo único que podía hacer era gritar y esperar lo peor.

 

Eh chicos, no soltadme!!!!!-

No lo hagan por favor

 

Los chicos se abalanzaron y desgarraron mi ropa a tirones, primero en la parte de arriba, dejando a la vista mis enormes pechos.

 

Joder que tetas, son enormes nos pensé que las vería tan de cerca, estas muy rica maestra, eran algunos de sus comentarios que escuchaba,

 

Por su parte los demás chichos, me quitaron la minifalda y arrancaron mi tanga, dejando a la vista mi coño.

 

Mirad lo lleva afeitado, si que es toda una guarra.

 

En eso me obligaron a hincarme.

 

Vamos maestra chúpemela, a mi también y a mí, rápido- protestaban

 

Ante tal situación no me pude rehusar y me trague las pollas de todos mis alumnos ante la mirada vengativa de mi hijo, así que las chupe de verdad, lo hacia lo mejor que podía, perdí la cuenta de cuantas pollas se vinieron en mi boca, mientras me encontraba hincada en el piso moviendo mi cabeza de un lado a otro mamando pollas, un chico se coloco atrás de mi y con sus manos levanto y estrujo mis firmes montes de carne.

 

Joder maestra que tetas, siempre las quise estrujar así, son enormes-

 

Después de varios minutos haciendo estas bajezas, escuche que algunos chicos decían:

 

Hay que voltearla, podemos Rodrigo?

 

Claro, dije que era toda suya- contesto con un tono burlón

 

Me voltearon sobre mi espalda y brazos atados y ante mis suplicas y lagrimas, esos infelices sin piedad me abrieron las piernas y las sujetaban a la altura de sus caderas y sin piedad me la clavaban en mi coño, ante mi grito:

 

Noooooooooooo!!!!!!!!!!

 

Uno de los tipos me comenzó a dar duras envestidas, solo escuchaba los sonidos de succión que hacían su polla y mi coño,

Oh maestra Sandra, me corro, me corro-

 

Córrete adentro de ella dijo Rodrigo

 

En verdad puedo dijo su compañero

 

No- proteste llorando, por favor dentro no.

 

En eso el chico comenzó a moverse mas duro y se corrió dentro de mi, sentí como su caliente liquido se adentraba dentro de mi, des pues llego otro de mis alumnos, empujando al que se corrió.

 

Bien ahora me toca a mi y sin previo aviso, me la clavo hasta dentro, por su parte los demás tipos, 2 se abalanzaron sobre mis tetas respectivamente, las cuales estrujaban y chupaban como si de ello dependiera su vida, otro se hinco encima de mi cara con su polla en mano y de un solo golpe me la metió su polla en mi boca, y comenzó a follarme la cara, así duraron varias horas, hacían lo que querían con mi cuerpo, se corrían litros y litros de semen dentro y fuera de mi, todos mis alumnos me violaron desde los mas desgraciados, hasta los mas inapetentes, que nunca habían visto una mujer desnuda en su vida, y que ahora se la estaban follando, después de un rato uno de los tipos dijo:

 

Ah, ya me canse, para que usar el hoyo en el cual todos se están corriendo, al decir esto me abalanzo sobre el escritorio, yo me encontraba recargada bocabajo en el escritorio, con el culo perfectamente empinado al filo de la mesa, 2 chavos me sujetaron de los hombros y el tipo se coloco atrás de mi

 

Te follare por el culo- al decir esto, me separo mis nalgas, uy que ricas nalgotas, voy a disfrutar esto en verdad, al decir esto se saco la polla, la cual era enorme.

 

No por favor nunca lo he hecho por ahí, por favor no- suplique llorando

 

Al decir esto clavo toda su polla en mi culo. Y comenzó a dar duras envestidas.

 

Aahhhhhhhh, no por favor duele, duele mucho, me vas a romper el culo-proteste

 

Uh maestra estas muy apretada- dijo entre dientes

Siempre lo quise hacer por aquí y quien mejor que con tigo, después de varios minutos de duras envestidas se corrió dentro de mi culo, sentí como llego hasta mi estomago.

 

Después de correrse, saco su polla de mi destrozado culo, uno de los tipos que me sujetaban los hombros cambio de lugar con otro y se dirigió hacia mi

 

Al parecer a esta gatita le gusta el sexo anal, al decir esto me clavo su polla en mi culo, era inútil resistirse, minutos depuse me tiraron al piso y me hacían triple penetración, hasta que todos quedaron satisfechos de mi cuerpo, para terminar me tiraron al piso boca arriba e hicieron un circulo cada quien con su polla en mano, y a la cuenta de 3 se corrieron en mi cuerpo, y se rieron a carcajadas, después de esto me desmaye.

 

Al día siguiente todo siguió como siempre, yo siendo la esclava sexual de mi propio hijo, así estuve durante un mes, que sonó el teléfono, al contestar, me lleve una sorpresa al ver que era annette mi hermana menor, tenia tiempo que no hablaba con ella, ella me dijo que sus hijos, ósea mis sobrinos vendrían de visita en mi casa, yo no lo podía permitir que vieran como me trataba Rodrigo, pero tampoco le pude decir la verdad, le dije que con mucho gusto, que vinieran cuando quisieran. También me dijo que primero vendrían sus hijos y como a al mes vendría ella también de visita.

Tengo 2 sobrinos, de nombre Víctor y Luis, y son de la edad de mi hijo Rodrigo.

 

Al enterarse de eso Rodrigo me dijo que haría un cambio a las reglas que me había impuesto, que estaba contento de la llegada de sus dos queridos primos, ahora se pondría mas divertido, yo estaba conciente que Rodrigo utilizaría esto para humillarme mas.

 

Al día siguiente tocaron a la puerta, y abrió Rodrigo para recibir a su primos, después de darme la bienvenida, me llamo para que los saludase, al plantarme enfrente de ellos, pude ver la cara de incredulidad de mis dos sobrinos, a l verme vestida con mi ya clásica bata transparente sin ropa interior que me cubriera, me encontraba casi desnuda, ellos muy tímidamente y yo con toda naturalidad que podía les daba la bienvenida, esas eran las ordenes de Rodrigo.

 

Durante los siguientes días pude ver como mis sobrinos me veían con mas morbo cada día que pasaba, de hecho había días donde me tocaban el culo, o toqueteaban mis tetas, también me percate que cuando me duchaba o me cambiaba de ropa, era espiada, por mis sobrinos atreves de orificios hechos a las paredes.

 

Hasta que una noche nos encontrábamos cenando, en eso Rodrigo me dijo que probara una bebida que me había preparado, yo le pregunte que que era eso?, pero el con una mirada amenazante me dijo: -tómatelo- , yo obedecí y fueron pocos los segundos después de beber eso, que caí profundamente dormida, al despertar, me encontraba en mi alcoba estaba la luz prendida, pero me aterrorice al ver que no me podía mover, estaba perfectamente maniatada a la cabecera de la cama, totalmente desnuda y en la habitación se encontraba Rodrigo, Víctor y Luis.

 

Al parecer ya te despertaste mami, dijo Rodrigo

 

Bien primitos lo que les prometí, es toda suya, al decir esto mis sobrinos se abalanzaron sobre mi, Víctor se dirigió directo a mis tetas, chupándolas como si su vida dependiera de eso, por su lado Luis hacia lo mismo con mi coño.

 

Venga chicos follarse a esa puta, al decir esto, Luis me separo las piernas, tomo su pene con una mano, lo dirigió a la entrada de mi vagina y dejo caer su peso sobre mi.

 

Ahhhhhh, que rico, dijo Luis ante mis lagrimas

 

Luis comenzó a moverse primero despacio y después fue subiendo la velocidad

 

Ohhhhhhhh tía que rico, aquí adentro esta muy caliente, es la primera vez que lo hago, me voy a correr me corro dentro

Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh

 

Noooooooooo- grite

 

En eso Víctor se puso sobre mi cara y me restregó su polla en mi cara

 

Estas muy escandalosa, es mejor que te calle, vamos chúpamela, al decir esto, Víctor me clavo toda su polla en mi cara me tomo de los pelos y me comenzó a follar la cara, hasta que se corrió y me trague sus líquidos, unos 10 min después, Víctor y Luis me voltearon quedando boca abajo sobre la cama, aun con las manos atadas a la cabecera de la cama Luis puso un cojín por debajo de mi vientre levantando mi culo, Víctor por su parte se coloco atrás de mi, me tomo de las caderas y comenzó a meter su enorme polla en mi culo

 

Ohhhhhhh esto es genial nunca lo había hecho por aquí, siempre quise violarte, tía Sandy, lo tuve que haber hecho antes, me corro, tía me corroooooooooo!!!!!!!!!

 

Víctor se corrió dentro de mi culo. Durante toda esa noche y esa semana también fui esclava no solo de mi hijo, termine siendo la esclava sexual de mis sobrinos, Intente jugar un juego con mi hijo el cual creí dominar, pero al final la dominada fui yo, el que juega con fuego, termina quemándose.

 

Dos semanas después tocaron el timbre de la casa, Rodrigo se asomo, era mi hermana pequeña annette tía de Rodrigo y madre de Víctor y Luis.

 

Mirar primos al parecer a llegado nuestra nueva esclava sexual.

 

FIN

 

Este relato es real, lo saque de un diario que encontré en la casa de mi tía y decidí transcribirlo tal cual, únicamente cambie los nombres y borre las fechas.

¿Que porque encontré yo ese diario? Pues por que yo soy Víctor primo de Rodrigo, hermano de Luis y sobrino de Sandra, de la cual disfrute su hermoso cuerpo.

victor_shura@hotmail.com

Con apenas 49 años, tenía un nieto de 13 que era mi adoración. Tras criar a cuatro hijos(dos preciosas parejitas), el mayor me dio la sorpresa cuando anunció que mi nuera iba a hacerme abuela, siguiendo una larga tradición familiar de madres jóvenes que nunca pensé que continuara más allá de mí. Si bien aquella chica me parecía la típica oveja descarriada según la vi por primera vez, con el tiempo llegué a quererla mucho, a apreciarla de verdad y llevarme muy bien con ella. Como mis otros hijos se habían marchado a otras ciudades a vivir y solo nos reuníamos en fiestas y poco más(ellos eran los únicos en vivir en el mismo sitio), recibir visitas suyas era algo que agradecíamos tanto mi marido como yo, aunque las de mi nieto eran las mejores. Su llegada era como un huracán a nuestra casa: revolvía los cajones, corría por todas partes…pero sobretodo le encantaba el despacho de su abuelo. Mi marido, abogado y contable con mucha influencia, trabajaba siempre en casa en su propio despacho, y a mi nieto le encantaba estar con él y charlar o jugar a algo, era su mejor pasatiempo. Él nos volvía locos y nos encantaba.

 

Un día de tantos me encontraba sumida en mis tareas de limpieza cuando llamaron al timbre. Dado que no esperaba visita, me acerqué a la puerta y eché un vistazo por la mirilla. Al ver que era él abrí más contenta que unas castañuelas.

 

-¡¡Mi amoooooooooor!!. Ven a mis brazos.

 

-Hola Tataaaaaaaa. Te quiero muchooooooo.

 

Que fantástico tenerlo en mis brazos. Él era todo amor, pura vida.

 

-¿Está el abuelo hoy, Tata?.

 

-Ay no mi vida, se ha ido a un pleno del ayuntamiento porqué le necesitaban, se me olvidó avisarte.

 

Su cara quedó algo sombría y me dio mucha pena, así que improvisé.

 

-Vamos a hacer lo siguiente: casi estoy acabando de limpiar la cocina. Cuando termine me cambio de ropa y nos vamos a dar una vuelta los dos solos. ¿Te parece?.

 

-Síiiiiiiiiii, gracias Tata, eres un sol.

 

-Y tú más mi amor. Siéntate ahí en la silla y no te muevas mucho, ¿vale?.

 

Él asintió y yo seguí limpiando el horno, que había descuidado sin querer durante demasiado tiempo. A la vez que limpiaba procuraba hablar con él para que no se sintiera dejado de lado o se aburriera, pero no sé porqué, hubo cierto momento en que percibí que más que hablar conmigo se limitaba a contestarme como quien está absorto en algo y hablaba como un zombi. Dejé de darle al estropajo y salí del horno, mirando a mi nieto, quien tenía una cara de sorpresa e incredulidad que me dejó helada.

 

-¿Te ocurre algo?.

 

-Tata…

 

-¿Si?, dime.

 

-¿No te pesan?.

 

-¿Cómo?.

 

-¿No te pesan al moverte?, ¿no te dan problemas?.

 

No entendía a que se refería hasta que me miré. ¡¡Anda la ostia!!. No reparé en que, con el calor que siempre pasaba al limpiar, me había vestido con un camisón de andar por casa(no de esos de picardías) bastante holgado y sin sujetador, de modo que sin querer y al estar a cuatro patas limpiando, mis tetonas habían quedado colgando como las de una vaca lechera, y con el movimiento de frotar las había meneado de un lado a otro como campanas. Me sonrojé un poco al darme cuenta del espectáculo que sin querer le di a mi nieto.

 

-No mi amor, no me dan problemas ninguno.

 

-Tata, ¿cómo es que son tan grandes?. ¡¡Son enoooooormes!!.

 

-Jajajaajajajaaja…ay mi amor, te recuerdo que crié a cuatro hijos y di de mamar a todos ellos. Es normal que sean tan grandes.

 

-¿Y no te molestan para respirar?, ¿y como hacer para correr con ellas?.

 

-No, no me molestan….y lo de correr, con cuidadito-reseñé con gracia-. ¿Nunca has visto unas como éstas?

 

-No Tata…he visto a compañeras de clase y a Mamá…pero ninguna las tiene como tú, son muy grandeeeeees…

 

-¿A mamá?.

 

-Sí, una vez que se estaba cambiando de ropa salió sin darse cuenta desnuda de cintura para arriba, y se las vi.

 

-¿Y que pasó-pregunté presa de una incipiente e insaciable curiosidad-?.

 

-Le dije que me parecían bonitas pero pequeñas, y que si no lo decía a nadie, me dijo que podría vérselas pero solo un poco, y yo accedí.

 

-¿Y te dejó?.

 

-Sí, nos fuimos a su cuarto y nos sentamos en el lateral de la cama. Me dijo que me acercara mucho si querías verlas bien. Yo estaba muy nervioso pero Mamá me dijo que no pasaba nada, que no tuviera miedo, y que si quería podía tocar un poco para saber como eran.

 

¡¡Caramba con mi nuera!!. Menuda puta.

 

-¿Y se las tocaste?.

 

-Al principio me dio miedo Tata, pero luego fui acercando mi manita y al final lo hice. Era suave, algo terso…creo que a Mamá le gustó porqué cerró los ojos y se puso a gemir…

 

Me quedé petrificada. ¿Pero que clase de pervertida tenía por nuera?.

 

-Tata…

 

-Qué.

 

-¿Me dejarías vértelas?.

 

No supe que contestar. La petición me descolocó todos los esquemas, pero lo cierto es que al mirarlo había tanta inocencia y ternura en él, tanto cariño, que no sabía como decirle que no. Nunca le había negado nada hasta el momento y aunque me parecía algo embarazoso, no podía hacerlo ahora.

 

-De acuerdo, pero solo un poco, ¿vale?. Si me das un par de minutos que termine, iremos al comedor y te dejaré que las veas.

 

-Vale Tata. Eres la mejor, te quiero muchísimo.

 

-Yo también mi amor-contesté besando su frente-.

 

Dicho y hecho, en cuanto terminé de limpiar el horno fui con él al salón comedor, nos sentamos en el sofá y con cierta vergüenza cogí el escote de mi camisón. Lentamente lo fui abriendo hasta que mis enormes perolas quedaron a su vista todas para él. Su cara de absoluta sorpresa hizo que me riera un poco. A sus años aún no estaba maleado como otros de su edad, era como un niño pequeño.

 

-¿Que…qué te parecen-pregunté algo ruborizada-?.

 

-Guauuuuuuuu que grandes. Son preciosas Tata, me gustan mucho. Y me gustan tus pezones, son rosaditos, se ven muy lindos.

 

Tanto halago estaba empezando a hacerme efecto, ya que la situación empezaba a crearme cierta excitación que intenté aplacar.

 

-Bueno, ya está bien, ¿satisfecho-pregunté tapándome-?.

 

-No Tataaaaa-suplicó con una cara triste que me partía el corazón-. Solo un poco más, por favor…

 

Viéndolo así no me negué y volví a abrirlo para su deleite.

 

-¿Podría tocar un poco, Tata?.

 

Intuía que me lo iba a pedir, y lo cierto es que iba a negarme, pero dado que su madre ya lo había hecho(ya hablaría con ella de eso), no creí prudente negarme. Solo era mera curiosidad infantil, así que me confié de su buen corazón.

 

-Vale mi amor, toca pero solo un poco.

 

Menos comedido que con su madre, alargó su mano derecha y la posó sobre mi teta izquierda. Su tacto suave palpó un poco y luego bajó y subió por ella intentando acogerla toda en su manita, pero no le era posible, era demasiado grande.

 

-Que suaves Tata, son blanditas y calientes…son casi el doble de grandes que las de Mamá…te quiero mucho Tata, eres muy guapa…

 

No pude evitar sonrojarme ante ese halago tan sincero. Él vio que aquella me había emocionado y me dijo que para mi edad me conservaba muy bien, que parecía una treintañera. Enternecida por tanto amor, dejé que su otra mano se posara en la otra, de modo que me las estaba tocando a la vez. El problema era que debido al tamaño, intentaba abarcarlas cada una en una mano pero no le era posible, y sus denodados intentos por conseguirlo habían conseguido excitarme sin yo quererlo.

 

-Tata, ¿te encuentras bien?, estás roja como un tomate.

 

-Ayy nene es que tengo mucho calor, estoy muy sofocada.

 

-¿Quieres que te traiga un vaso de agua fría, o prefieres abrir la ventana?.

 

Me reí levemente por su inocencia, pero en aquel momento me era imposible decirle que parase, no me salían las palabras. En su afán por abarcarlas rozaba de continuo mis pezones, provocando que se pusieran duros, y él, al percatarse de ello, los miró un poco después los tocó con el dedo como quien llama al timbre. Me hizo gemir, y al ver que aquello parecía gustarme, insistió un poco más, pero ésta vez no tocó con un dedo si no con dos, acariciándolos con mimo y delicadeza. En un visto y no visto estaba excitada con los toqueteos de mi propio nieto, el cual se tomaba aquello como un juego, o eso me parecía.

 

-Ayy Tata, que guapa eres, me gustan tus ojos castaños, me gusta tu pelo de rubí…eres muy hermosa Tata…te quiero mucho…

 

-Yo también te quiero mi nene…aayy que lindo, como haces feliz a tu abuela querida…bufffffff que rico, que bien me siento…

 

-¿Quieres que pare?.

 

-¡Nooooo!. No mi vida, no pares, no te detengas por nadaaaaaaaaa…

 

-Tata, ¿podría besarte los pezones?.

 

-Aaaaay sí mi amoooor, claro que sí, todo lo que tú quieras, bésamelos, chúpamelos, tócamelos, acarícialos bien…aaaaaaaaahh que gustitoooooooo…

 

Me sentía perder en un mar de lacerantes y fantásticas caricias. Jamás había vivido una situación parecida como aquella, excitando a alguien tan joven como él. Si bien es cierto que podría pasar por una mujer de 37 años con mi aspecto, ya no recordaba lo que era levantar semejantes pasiones. Y en cuanto sus labios tomaron posesión de mis enhiestos pezones, perdí la cabeza. Mmmmmmmm que besos tan ricos, que dulzura en sus labios, cuanto amor había en ellos…me recosté en el sofá sin poder evitarlo, echando la cabeza hacia atrás sintiendo como sus caricias me hacían un efecto que me transportaban muy lejos de allí. Luego de besármelos pasó a intentar mamar de ellos succionándolos. Su lengua jugó con ellos y me sentí volver loca de placer.

 

-Mmmmm…aaaaaaaaaaaahhh mi vidaaaaaaaa que gusto me dass, que bien me haces sentir….ooooooohh que ricoooooooooooo…

 

-Me gustan mucho, saben mejor que las de Mamá…

 

-¿Se las chupaste también a mamá-pregunté sorprendida-?.

 

-Si Tata. Después de tocarlas me dejó chupar de ellos como cuando era bebé. Ella dijo que sería muy hermoso y gimió como tú, me dijo que le gustó sentirme así, que podía hacerlo siempre que quisiera.

 

-Aaaaaayyss es que lo haces muy lindo mi vidaaaaa…

 

-¿Quieres que siga?.

 

-Síiiiiiiii sigue por favooooooooor…

 

Si bien el sexo con mi marido no había perdido intensidad, si había perdido ese efecto de novedad, de emoción, algo que ahora estaba volviendo a sentir de una manera que ni de lejos podía esperar. Sus manos me acariciaban incontenibles por todo mi cuerpo, y al acariciarme las piernas, notó que mis muslos estaban húmedos. Antes de poder decirle nada y movido por la curiosidad, siguió tocando para ver de donde salía, llegando a mis bragas y notando que estaban empapadas.

 

-Tata, ¿te has orinado?. Estás muy mojada…

 

-No mi vida, no me he meado, es que cuando las mujeres nos excitamos nos mojamos como ahora…pero no es orina, son jugos de mi cuerpo…

 

-Aaaaaaaaahh…¿y se pueden beber, o está mal?.

 

-Claro que se pueden, a los hombres les gustan…

 

-¿Te puedo beber los jugos Tata?.

 

-Sí nene, bébeme los jugos, no tardes…

 

Increíble pero cierto, yo misma me quité las bragas y se las di en su mano, levantando la falda del camisón y abriéndome de piernas. Fue directo a la fuente de donde manaba todo el fluido y se puso a lamer como un demente. Debían gustarle mis jugos ya que su lengua rugosa me acarició todo el labio vaginal de arriba abajo poniéndome salidísima. Sin él saberlo, me estaba dando el mejor sexo oral que había recibido nunca.

 

-¿Te gusta que te haga esto Tata?.

 

-Sí mi vida, me gustaaaaaaaaa…sigue por favoooooooor…

 

No habló más. Durante largo rato estuvo provocándome unos espasmos como hacía tiempo que no tenía. Eran soberbios, estupendos, los sentía por cada uno de los rincones de mi cuerpo. Incapaz de contenerme mis manos pasaron por su cuerpo para acariciarlo, deteniéndose en sus pantalones al ver la durez que asomaba por ellos. Mi instinto de hembra me hizo desnudarlo lentamente hasta ver una formidable y juvenil tranca en una erección perfecta. Llevé mis manos a ellas y la palpé. Quemaba al tacto, casi ardía. Era una gozada absoluta. Se lo besé con absoluto amor y lo bendije con mis labios y mi boca para hacerlo feliz. Su carita enrojeció con mis caricias y mis besos, gimiendo durante todo el tiempo que su vara estuvo en mi boca. ¡¡Que bien sabía la verga de mi nieto!!.

 

-Ooooooohh Tata, que rico es esto, me gusta…aaaaaaaaayy Tata te quiero te quieroooooooo…aaaaaaaaaahh que gustoooooooo…

 

-Yo también te quiero mi amor…aaay que caliente estoy…ya no puedo más…por favor nene, hazme feliz, lo necesito…Nene, ven con la Tata…

 

No me lo podría creer: ahí estaba yo, tumbada de lado, con las tetas asomando fuera del camisón, abierta de piernas y a punto de ser penetrada por mi nieto. Dulcemente se acercó y apuntó su pollita a mi chochito empapado. Incapaz de perderme el espectáculo quedé mirando todo el rato que fue entrando dentro de mí hasta que me barrenó totalmente, momento en el que cerré los ojos y eché la cabeza hacia atrás para recrearme en esa maravillosa sensación. Aaaaaaaaaaaahh que placer sentirme ensartada de ese modo. Con sus ojitos claros llenos de amor estuvo acariciándome todo el rato como no queriendo que yo me perdiera nada del evento, besándome por todas partes y tocándome más mis tetas que tan loco le volvían. Luego, con pasión adolescente, se puso a bombearme en mis entrañas con mucha lentitud, disfrutando cada empuje, cada vaivén, hasta el más mínimo movimiento. Yo estaba en las nubes, nunca me había sentido así.

 

-Aaaaaaaaahh aaaaaaaaahh aaaaaaaahh…te quiero cariño…te quiero muchoooooooooo…hazme el amor mi vida…sigue haciéndome el amor…

 

-Sí Tata, me gusta hacerte el amor…eres muy guapa, me gustas mucho…aaayyyy te adoro Tataaaaaaaaaaaa…

 

No paraba de halagarme, de decirme piropos que me ponían loca de sexo, hambrienta como hacía años que sentía esa necesidad tan visceral de amor, cariño y placer. Yo lo atraía hacía mí todo lo que podía intentando pegarme a él cuanto más mejor. Su vara de placer entraba y salía de mí con una fantástica facilidad. Allí recostada de lado me estaban echando uno de los mejores polvos de mi vida. ¡¡Y quien hubiera podido decirme que sería mi propio nieto quien me lo estaba haciendo!!.

 

-Uuuuuuuuuuufff que rico Tata, lo disfruto mucho…¿lo hago bien Tata, te doy placer, te gusta?…

 

-Sí amor, me das mucho placer, me gusta mucho como lo haces…dame más cariño…dame máaaaaaaaaass…solo un poco máasssss…así, asíiiiiiiiii…un poco más fuerte, más potente…uuuuuuuuuff eso es nene, así…aayyyy que rico, esto es gloriaaaaaaaaa…

 

De estar recostada de lado pasé a estar echada boca arriba, abierta de par en par. Él se puso encima de mí(que bendición sentir su peso encima de mí) para acariciarme y besarme el cuello mientras se movía sin prisa pero sin pausa para procurar que yo disfrutase cada momento, cada instante de esa magnífica e insuperable unión. Sus bombeos me hacían gemir cada vez más diciéndole que estaba a punto de gozar, que ya se acercaba el momento…un poco de ritmo, un poco de mimo, algo de empuje de su divina virilidad, y me corrí en un sobrenatural orgasmo que sentí desde la punta de los dedos de los pies hasta en los pelillos de la nuca. De inmediato él se corrió dentro de mí regándome con su savia caliente, cayendo derrengado abrazándose a mis tetas como desesperado por ellas. Empujó un poco más y caímos totalmente exhaustos.

 

En ese momento, mi niño parecía una bendición del cielo. Su rostro era hermosísimo como el alba, su sonrisa me iluminaba por dentro como un millón de soles, y su tranca que no había sacado de mí me hacía sentirme tan feliz y tan completa que me parecía imposible que existiera emoción semejante. Fue un éxtasis total coronado por un largo, cálido y tierno beso que me hizo temblar de amor y emoción. Me sentía devuelta a mis años de juventud. En todo el momento que duró ese momento de abandono nos dejamos de acariciarnos y sonreírnos como si fuésemos dos amantes enamorados. Creo que nunca me sentí tan sucia y tan mujer como entonces, y fue al mirarlo que comprendí algo que a esas alturas más que enfadarme vi como algo lógico.

 

-¿También hiciste esto con mamá, verdad?.

 

-No Tata, nunca lo había hecho con nadie-contestó para mi sorpresa, desvelando mi equivocación-. Con Mamá solo llegué a tocarla un poco por arriba y por abajo. Cuando Papá nos pilló se enfadó un poco pero me dijo que si no lo decía a nadie podría seguir tocando a Mamá para saber lo que es una mujer. Es la primera vez que hago esto Tata.

 

¡¡Se me cayó el alma al suelo!!. Sin saberlo había convertido en hombre a mi nieto, le había dado su primera vez. Al mirarlo, no pude evitar emocionarme tanto que me eché a llorar.

 

-Tata ¿estás malita, te ocurre algo?.

 

-No mi vida, lloro porqué soy feliz, porqué te he hecho un hombre y me siento muy emocionada. Ven a mis brazos mi vida.

 

La imagen no podía ser más conmovedora: abuela y nieto tiernamente abrazados, los dos desnudos, con su polla aún bien acomodada dentro de mí y sin dejar de acariciarnos y besarnos. Sus ojos y la forma de mirarme hacían que mi corazón temblase como el de una jovencita descocada, como una adolescente que estuviera viendo a su ídolo favorito.

 

-Tata, eres muy hermosa, te quiero mucho.

 

-Y yo a ti mi lindo nene. Eres un sol.

 

-Ayyy me encanta todo esto Tata, es mejor que cuando vi a Papá y Mamá juntos.

 

-¿Los viste juntos-pregunté algo sorprendida-?.

 

-Sí, una noche los pillé por accidente en la cama, y Papá le estaba haciendo lo que yo te hice a ti. Él no me vio pero Mamá sí, y fue que después habló conmigo y me dejó tocarla. Me contó que así venían los niños en verdad cuando un hombre le da la lechita a su mujer, que era algo muy bonito y que ambos disfrutaban mucho…¡AHÍ VA!, ¿¡NO TE HABRÉ HECHO UN NIÑO, VERDAD!?.

 

Su miedo fruto de la más tierna inocencia me hizo reír una vez más, pero para calmarlo un poco le expliqué la situación.

 

-No mi vida. Todas las mujeres tenemos un punto en el que ya no podemos tener hijos, y yo pasé ese punto hace algunos años. Podrás echarme tu lechita dentro siempre que quieras.

 

Aliviado sonrió y me besó una vez más. Con una preciosa y visceral sensación de mujer, noté como la verga de mi nieto crecía dentro de mí hasta volverse a poner dura, suplicándome que la satisficiera de nuevo.

 

-Aaaaaaaahhh que rico…mmmmmmm me ha gustado sentir como se te ha vuelto a subir dentro de mí. ¿Quieres hacerme el amor otra vez nene?.

 

-Sí, sí quiero. Me gusta hacerte el amor. Te amo Tata.

 

Ni que decir tiene que en vez de salir a divertirnos nos pasamos en casa retozando toda la santa tarde, disfrutando de aquella unión y de ese amor tan maravilloso, despertando en mí una sexualidad adormecida por los años y convirtiéndome en una mujer renovada y liberal. Mi cuerpo fue bendecido con cada una de sus infinitas caricias, elogiado con cada uno de los besos que me dio y amado por su dulce y fantástica herramienta que no dejaba en ensartarme en todas las posturas que se nos ocurrían, en un paroxismo único en mi vida. Todos mis agujeros fueron suyos para hacerlo feliz, no podíamos parar de besarnos, y yo le enseñé a besar con la lengua, algo que pese al asco inicial que sintió luego descubrió que le encantaba. Con el poder de recuperación propio de su edad, me sometió a tal sesión que acabé en mi propia cama con él a mi lado totalmente extenuada, jadeando casi sin aliento en un éxtasis agotador y sensacional que coronó una velada insuperable. Desde entonces mi nieto no ha dejado de venir para hacerme el amor, haciéndome feliz entre caricias, besos y fantasías(que él me cuenta entre polvo y polvo), y yo me entrego sin contemplaciones a mi amante, mi veneración, mi gran amor, mi tierna devoción, la niña de mis ojos.

 

Hace poco me reveló que le contó a su madre que yo lo había desvirgado, se lo contó todo con pelos y señales, y me dijo también que ella, totalmente sorprendida y maravillada, se desnudó y se tumbó en la cama para que él la tomase por amante como hizo conmigo, que estuvo mucho rato haciendo el amor con su madre, teniendo desde entonces a las dos mujeres más importante de su vida para su entero disfrute. Cuando poco después mi hijo descubrió lo ocurrido al pillar a su mujer y a su hijo en la cama, no solo no se enfadó, si no que le dijo que podía seguir haciéndolo con su madre con cuidado de no preñarla. La situación llegó a tal punto que aprovechando que mi marido tuvo que irse un día entero por negocios a una ciudad vecina, acabamos los cuatro juntos en mi casa en una(primera) orgía absolutamente demencial, en la que descubrí las inclinaciones lésbicas de mi nuera y el amor que mis dos amantes podían darme a la vez. Fue fantástico ver a mi nieto poseyendo a su madre a la vez que mi hijo(que me reveló que me deseaba en secreto desde hacía años) me poseía a mí, y más fantástico fue sentir como ambos se disputaban mis agujeros para hacerme sentir la mujer más dichosa sobre la faz de la tierra. Fue una tarde maravillosa.

 

No me arrepiento de nada de lo ocurrido, es más, no me siento mal por ello, en absoluto. Fue como un paso más en nuestras relaciones, una nueva manera de demostrarnos y decirnos cuanto nos amábamos, de darnos cariño y amor a un nivel más profundo, más intenso. Mi marido jamás ha sabido nada de esto(si se enterase, y dado el carácter regio que tiene, el escándalo sería de órdago) y siempre hemos sido cuidadosos de no ser pillados in fraganti. Desde entonces no he dejado de disfrutar el amor de mi hijo y de mi nieto, de aprender nuevas formas de amarlos y venerarlos. Si alguna otra mujer vive una situación parecida a la mía, solo les digo esto: no se lo piensen y ríndanse al amor incondicional de sus nietos, déjense arrastrar por su cariño y por su ternura. No saldrán decepcionadas, y a ellos les harán muy felices. El amor de un hijo es algo profundo y hermoso, pero el de un nieto lo es muchísimo más, y posee una ternura que un hijo no puede dar. Créanme, lo sé.

 

De todas las cosas que me han pasado desde entonces y que me han abierto a la vida y al amor, nada me llena más profundamente que rendirme a los deseos y caprichos de mi nieto, de desnudarme para él y abrir mis piernas para recibir su celestial herramienta que con tanta pasión me hace mujer. Es un torrente de sensaciones y sentimientos que superan lo imaginable, algo sin lo cual ahora no podría vivir(tanto como lo que mi nuera y mi hijo también me dan, para que engañarnos), y de todos los recuerdos de tantas tardes y de tantos placeres descubiertos, ninguno me colma tanto de felicidad como esa primera vez en que entregada a mi nieto, con las piernas abiertas, mis tetonas al aire y a punto de hacerle un hombre, le dije “nene, ven con la tata”…

Les voy a contar lo que me paso en las vacaciones pasadas, yo tengo 18 años y mis padres son divorciados, yo vivo con mi padre y las vacaciones las paso con mama, mi mama se llama Teresa, ella tiene 36 años, es guapísima, delgada, con un cuerpo de miedo, ella se caso muy joven con papá, pero hace tres años se divorcio y se volvió a casar, yo me quede con papá por que me quedaba mas cerca del colegio.

Llegó el día de irme a casa de mi madre, al llegar me recibió ella con un beso en la mejilla, caray como estaba guapa mi madre, se había cortado el cabello y utilizaba una blusa blanca ajustada que hacia que le resaltara todo su pecho, se notaba que había estado haciendo ejercicio, porque sus senos estaban duros como toronjas y casi se le salían del escote, -como has crecido corazón, me dijo ella-, tu también mama mira que guapa estas, -¿tu crees hijo? Pregunto - y se dio una vuelta para que la viera bien, - es que estoy yendo de nuevo a los aeróbicos-, santo dios, cuando ella se dio vuelta pude observar su culo bien parado y duro, que dentro de esa falda parecía reventar, de verdad que nunca había visto así a mi madre como la hembra hermosa que ella es, –si mama estas de campeonato, le dije, -gracias hijito, que bueno que te guste-, yo la verdad estaba sorprendido de verla así y de la reacción que ella estaba creando en mi, porque para entonces tenia tremenda erección, y por sobre todo ella es mi madre y me sentí mal, tratando de ocultar esto ultimo levante mis maletas y le dije: Madre estoy muy cansado ¿me puedo ir a mi cuarto?, - claro corazón- me contesto- y me fui de ahí con toda prisa no sin antes voltear a ver el culo de mi madre otra vez, yo sé que no debería pero la verdad estaba excitado y me puso todavía mas duro ver como resaltaba la costura de la tanga en la falda, ¡dios mío!, Mejor me fui a ver la tele a mi cuarto para tratar de olvidar todo esto ¡ella es mi madre! Pensé y me fui.

Me pase la tarde en mi cuarto, tratando de olvidar lo sucedido, estuve en el ordenador casi todo el día, cuando mi padrastro llegó me dijo que si me lo estaba pasando bien con el ordenador yo le dije que si, estuvimos charlando un momento y después bajamos a cenar.

Durante la cena, estuvieron charlando de cosas sin importancia, de que como he crecido, que si tengo novia, en fin, etc.; durante el postre vi como cambiaba la cara de mi madre y me percate de que Juan le estaba metiendo mano bajo la mesa, a mí enseguida se me puso dura, ya se sabe a esa edad es bastante fácil excitarse con muchas cosas, como quiera ellos no parecían darse cuenta que yo los veía, yo no sabia que hacer, y entonces decidí que debía irme, estaba confuso, les dije ” bueno yo ya he terminado, me voy a dormir, y ellos me contestaron, bueno como tu quieras”, subí a mi habitación, me metí en la cama y no podía dormir, la tenia tan dura con el recuerdo de mi madre, de su culo, de sus tetas, de la cara que puso cuando Juan la acariciaba, me la Empecé a imaginar desnuda, ¿cómo serian sus tetas?, ¡Dios mío, pero si es madre! Esto no esta bien, quería pensar en otra cosa pero no podía, mi mano bajo hasta tocar mi polla dura, esta durísima pensé, más grande de lo normal, no quiero masturbarme pensando en ella, esta mal, esta mal, ¡ es mi madre! me repetía- ¡es mi madre!, esta mal, muy mal, es pecado; cerré los ojos y pensé en otra cosa, pero a pocos segundos el recuerdo de ella volvía a mi cabeza, no quiero meneármela, ¡no quiero!, pero mi mano empezó a hacerlo lentamente, no podía resistir a mis deseos, era mi madre y eso me excitaba mas aun, cada vez lo hacia mas fuerte, ya no me importaba nada, deseaba esas tetas, ese culo, empecé a meneármela, recordándola, imaginándome que le levantaba su falda, que le besaba sus senos; en eso estaba, cuando al poco rato, no sé unos cinco o quizás seis minutos, entro mama sin tocar en la puerta, yo me saque la mano y disimule, ella me dijo no te preocupes te he visto pero no me importa lo mas mínimo yo lo hacia a los 14 y aun lo sigo haciendo, yo estaba colorado como un tomate, para mi sorpresa metió mama su mano entre las sabanas y las levanto, vio mi polla y dijo: tienes una polla hermosa hijo, bastante grande para tu edad, ya quisiera Juan o tu papá tenerla así, ¿no te duele?- me pregunto al oído- no mama tanto como doler, no, -¿seguro hijo?, no te creo- y me la cogió, cerro los ojos y empezó a moverla de arriba a bajo y viceversa, yo no me lo podía creer casi me corro nada mas de sentir su mano en mi polla, ella abrió los ojos y con ojos de arrepentimiento la miro y entonces la soltó, yo le pedí que siguiera que me estaba gustando mucho, pero ella me dijo que no, que estaba mal, que era mi madre y que era un pecado, eres mi hijo Luis replico y se levanto de la cama y se fue del cuarto, yo me quede a mil todo empalmado, pero era cierto estaba mal, así que me levante y tome una ducha que me calmara.

El relato continúa pinchando aquí….